El Rayo Vallecano-Betis… al detalle

La jornada nº28 de la Liga BBVA nos dejó un partido apasionante, tal y como se preveía de antemano. El choque de dos entrenadores de fútbol alegre y de fuerte carisma tras lograr la pasada temporada el ascenso a la máxima categoría del fútbol español ya resultaba un punto de partida para el análisis previo. Más aún si cabe el enfrentamiento de dos plantillas prometedoras y de dos ideas futbolísticas ciertamente similares con un esquema que poco dista entre sí. Vallecas siempre juega como punto a favor y el sábado fue un fortín infranqueable que sirvió de apoyo a un Rayo que fue superior desde la pizarra de Sandoval hasta que el colegiado pitara el final de la contienda.

1. Presión de intensidad gradual a todo campo: la superioridad en todas las líneas del Rayo fue manifiesta desde el primer minuto. En salida de balón del Betis optaba por una presión alta de carácter zonal a la que se iban sumando hombres hasta lograr la igualdad numérica, inhabilitando pases horizontales de la zaga y precipitando el pase o, en más ocasiones, forzando la conducción. Sobre el defensor conductor de balón se cernía siempre un hombre del Rayo, empujando la defensa unos metros hacia atrás e impidiendo su conexión con los laterales, abiertos y adelantados, sobre el eje paralelo a los mediocentros. La función destructiva del mediocampo del Betis dejaba, sin embargo, a las bandas como única vía para la fase ofensiva de los verdiblancos.

2. Carácter destructivo del centro del campo bético: la posición de Iriney se cerraba sobre la pareja de mediocentros del Rayo, en concreto sobre el  jugador que bajaba a recibir entre centrales para iniciar la jugada, que era generalmente Movilla. De este modo, obligaba a la línea de 3 a retrasarse y a participar en la jugada desde el 2º pase del Rayo, en lugar de coger la pelota directamente en su zona de influencia. Pero la opinión negativa que Mel transmitió de sus centrales posteriormente en rueda de prensa no era manida. La línea defensiva excesivamente retrasada del Betis dificultaba la anticipación de Iriney y Salva Sevilla, obligándoles a tomar decisiones generalmente precipitadas. Si la línea de mediapuntas del Rayo superaba esta primera presión, disponía de muchos metros y de al menos 4 futbolistas por delante de balón, poniendo en evidencia las carencias en transición defensiva de los visitantes.

3. Capacidad rayista para generar una ventaja a partir de una medida de Mel:  a la presión del doble pivote del Betis, el doble pivote del Rayo respondió con un paso adelante, lo que obligó a Iriney a retrasar considerablemente sus acciones de anticipación. Así, Beñat aparece completamente desconectado del centro del campo bético, provocando un vacío en la mediapunta que el Betis no fue capaz de resolver en toda la primera mitad. El equipo se encontraba partido en dos fases claras de defensa-ataque, con la imposibilidad de filtrar pases interiores, lo que ocasionaba que los puntas nunca entraran en juego. Bien distinto fue el caso del Rayo Vallecano.

4. Diego Costa como elemento diferencial en ataque: la dimensión de Diego Costa en el Rayo Vallecano arranca desde sus propias cualidades tácticas en fase ofensiva y se extiende hasta la virtud de hacer mejor a los que le rodean. De ahí que haga hincapié en la  importancia de su capacidad para hacer de Michu una pieza con un rol mucho más determinado y, a su vez, determinante sobre el tablero de Sandoval. Su capacidad de caer constantemente a banda en transición ofensiva para buscar la espalda del lateral en cuestión abre el carril central y “desatasca” la frontal al lateralizar al central. Es ahí donde Michu ejecuta y se cuelga medallas como centrocampista más llegador de la liga.

5. Una 2ª parte marcada por la dirección de campo: si la 1ª mitad se fundamentó en dos equipos empeñados en contener al otro que terminó derivando en un partido de transiciones, la 2ª parte estuvo enfocada a lograr la superioridad en mediocampo y conectarlo con 3/4. El Rayo juntó líneas y obligó al Betis a jugar en menos metros y Beñat retrasó su posición, acercándose al doble pivote para otorgar mayor movilidad e implicación defensiva. Así, la referencia en la marca cambió totalmente para Iriney, y Michu pasó a ser su foco de atención. El primer round lo perdió Mel él solito al retirar del campo a Salva Sevilla, cediendo toda la parcela ancha a Iriney. A partir de ahí Sandoval hizo y deshizo a su antojo, siempre con decisiones acertadas. Metió en el verde a Trashorras para poner la pausa que pedía a gritos el partido, y a Tamudo para ocupar el vacío que quedaba en el carril central con Michu tapado. KO técnico para el Betis en su visita a Vallecas.

Tal y como aclaré en Twitter durante el propio partido, el encuentro se decidió por un axioma tan simple como que, si bien cada movimiento de uno de los dos equipos provocaba necesariamente un efecto o reacción en su rival, la reacción por parte del Rayo era siempre positiva, no así la del Betis. Fatídica noche de sábado para la ciudad de Sevilla. 3-0 y a casa.

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~ por latabernademou en marzo 21, 2012.

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